Posicionamiento de la COPARMEX respecto a los resultados de México  en la prueba PISA 2018 publicados por la OCDE

Posicionamiento de la COPARMEX respecto a los resultados de México en la prueba PISA 2018 publicados por la OCDE

Los resultados para México en la edición 2018 confirman la ausencia de avances significativos en el sistema educativo de nuestro país. Sólo el 1% de los estudiantes mexicanos que participaron en esta examinación lograron obtener un desempeño en los niveles de competencia más altos, mientras que poco más de la tercera parte no logró obtener un nivel mínimo de competencia en lectura, matemáticas y ciencias.
El desempeño de México se ha mantenido sin mejoras sensibles durante los 18 años en los que ha participado en PISA. Desde entonces, han pasado tres administraciones de gobierno, se han impulsado distintas iniciativas  incluyendo una reforma educativa- y se ha mantenido un gasto en Educación que está entre los más altos de la OCDE en relación al gasto público; todo lo anterior sin que se haya podido elevar los resultados en el aprendizaje de los estudiantes mexicanos.
En la medida en la que no haya avances concretos en nuestro sistema educativo, son pocas las mejoras que se pueden esperar en materia de equidad, desarrollo, productividad y competitividad. Los resultados de PISA indican que la educación en México no está logrando que una parte significativa de su población alcance niveles satisfactorios en comprensión de lectura, que cuente con un dominio razonable de las matemáticas, así como entendimiento de conceptos científicos esenciales. Todo individuo necesita estas habilidades y conocimientos para progresar y conformar una sociedad funcional y justa.
En la COPAMEX creemos que la ruta para lograr una mejora sustancial es a través de una política educativa sostenida que trascienda a la administración gubernamental en turno, que esté estrictamente basada en la evidencia y –muy importante- orientada a la rendición de cuentas en todos los niveles.

COPARMEX RESPALDA AL GOBIERNO ANTE CUALQUIER IMPOSICIÓN DE EU EN T-MEC

COPARMEX RESPALDA AL GOBIERNO ANTE CUALQUIER IMPOSICIÓN DE EU EN T-MEC

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), externa su respaldo al gobierno federal e invita a mantener firmes las posturas que protejan los intereses económicos y laborales de México, en el marco de las negociaciones del acuerdo de libre comercio T- Mec.
Ante las recientes propuestas de enmienda por parte del gobierno de Estados Unidos en el proceso de conformación de dicho acuerdo, consideramos que es de suma relevancia rechazar cualquier imposición buscando siempre la permanencia del equilibrio entre los socios involucrados en el marco de la escénica de todo tratado.
La Coparmex, siempre impulsará y estará atento al respeto, a la soberanía, el impulso de la competitividad y la protección a las condiciones laborales alienadas al marco normativo de cada país.
México está en proceso de implementar su reforma laboral y una vez implementada, el sector privado mexicano cumplirá sus disposiciones en favor de los trabajadores mexicanos y la competitividad de la región.

PRIMER AÑO: SIN CRECIMIENTO, CON INSEGURIDAD Y UNA DEMOCRACIA EN RIESGO

PRIMER AÑO: SIN CRECIMIENTO, CON INSEGURIDAD Y UNA DEMOCRACIA EN RIESGO

El día de ayer se cumplió el primer año del gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin mayores sorpresas, desde el Zócalo capitalino, habló sobre el combate a la corrupción, la pobreza y la desigualdad que persigue su administración. Sin ser un ejercicio de rendición de cuentas, oficializó un acto de divulgación política, con poco sentido de autocrítica, “otros datos” y repetición de frases trilladas.

Al asegurar que ya cumplió 89 de los 100 compromisos asumidos hace 12 meses, el Presidente pidió una prórroga en el plazo –de un año más– para que los efectos de su transformación puedan percibirse por los mexicanos, ahora sí.

A un año de distancia, es muy preocupante que, en el discurso presidencial, siga predominando una visión maniqueísta del país, que ya ha dividido a la sociedad en dos. Como se pudo ver, que mientras el oficialismo se pronunciaba en el primer cuadro de la Ciudad de México, a escasos kilómetros de distancia, miles de mexicanos se reunían para manifestar su claro descontento con el Presidente y la administración que encabeza.

Como es propio de un organismo preocupado por lo que pasa en el país, en Coparmex, lamentamos la falta de un análisis profundo y crítico de los grandes pendientes que enfrentamos como sociedad, desde hace varias décadas. 

Es cierto, México sigue siendo un país de leyes y en lo general, nuestro sistema económico no ha sido afectado. Pero también hay que decirlo: hoy en el país hay graves problemas –omitidos en el discurso de ayer– que requieren de la máxima seriedad y atención, por parte de nuestros gobernantes.

Por ejemplo, el estancamiento de la economía. Entre otros factores internos, el haber frenado importantes obras de infraestructura, los recortes al sector vivienda, turismo y otros rubros sociales, así como el subejercicio del gobierno –dejando de gastar 151 mil MDP–, han frenado el dinamismo de nuestra economía. Para obtener un crecimiento del 0%, en lo que va del 2019.

La cancelación del aeropuerto en Texcoco imposibilitó las condiciones de confianza y certidumbre que requieren los inversionistas para apostar por en México y ayudar a detonar su economía. Por eso, muchos integrantes de la sociedad civil, recurrieron a instancias legales para revertir esta mala decisión; misma que el Presidente ha referido como un intento de sabotaje legal.

En el tema de división de poderes tampoco hay buenas señales. Hechos, como el intento de atropello a los sueldos que perciben funcionarios de los poderes distintos al Ejecutivo o el memorándum emitido por el Gobierno de México para abrogar la reforma educativa quebrantan el Estado de Derecho y ponen en riesgo las atribuciones de cada poder. 

Lamentablemente, la evidencia reciente muestra que el Legislativo muchas veces actúa como cámara de Eco del Poder Ejecutivo, mientras que los aparatos de Justicia han mostrado ciertos signos de proclividad con el mismo Poder Ejecutivo.

Otro duro golpe fue a los organismos autónomos y órganos de especialidad estratégica, donde preocupan los recortes presupuestales al Coneval, INEGI, FGR, Poder Judicial, por mencionar algunos. Es fundamental asegurar la autonomía de estos organismos, porque son un contrapeso efectivo al Poder Ejecutivo y fungen como antídoto institucional ante las imperfecciones del régimen presidencialista.

De manera muy especial, lamentamos la persecución que algunos legisladores han promovido desde sus tribunas, intentando vulnerar la autonomía, presupuesto y funciones del Instituto Nacional Electoral. Aquí es fundamental que todos los sectores de la sociedad sumemos esfuerzos en la defensa del INE, una pieza central de la democracia mexicana. 

Ahora, con respecto al fortalecimiento del federalismo, la excesiva concentración en el poder presidencial, a través de mecanismos centralistas –como el nombramiento de los llamados superdelegados–, pone seriamente en riesgo la soberanía, libertad y desarrollo de los estados. Igualmente, en materia de participación social, preocupa la aprobación de la revocación de mandato; una iniciativa antidemocrática, populista e ineficaz, que pone en riesgo la estabilidad de México y que abre el camino de la reelección.

Hay que decirlo: las consultas –con poco rigor científico– que han hecho y las llamadas conferencias “mañaneras” no han contribuido en mucho para fortalecer a la democracia, dejando con ello, una sociedad menos informada y con canales de participación acotados. 

Peor aún, cuando no existen garantías de tolerancia, ni de libertad de expresión. Hoy los medios de comunicación tienen fuertes dificultades para ejercer su profesión, ante el sometimiento y el control de la información por parte de las distintas esferas del poder. Además, durante estos primeros doce meses, no ha prevalecido la concordia ni la inclusión para gobernar a todos, quebrantando una de las principales promesas del inicio de administración.

Sin duda, se trata de un balance negativo en lo que va del año, que no beneficia a nadie. Con profunda voluntad constructiva, en Coparmex señalamos cuáles deben ser los retos prioritarios que el Gobierno de México debe atender en 2020 y en lo que resta del sexenio. 

Primero: frenar los índices de violencia y delincuencia que predominan en casi todo el territorio, fortaleciendo los componentes de seguridad pública, para que las familias mexicanas puedan salir a las calles sin miedo y puedan vivir en condiciones de paz. 

No se trata de retomar las estrategias del pasado, sino de examinar conjuntamente, sociedad y gobierno, lo que sí funcionó antes y lo nuevo que se puede implementar hacia delante. Entre todos podemos evitar que ocurran tragedias como las que sucedieron –en semanas recientes– en Culiacán y en algunos municipios de Chihuahua y Sonora.

Segundo: combatir frontalmente la corrupción en todos los niveles y en todas las esferas de la vida pública y privada. Para ello, sería muy útil apuntalar mecanismos como el Sistema Nacional de Transparencia, el Sistema Nacional de Fiscalización y el Sistema Nacional Anticorrupción.

Tercero: reestablecer las condiciones de confianza y certidumbre en la economía, para detonar el crecimiento y generar los empleos formales que hacen falta. Por ello, en lo inmediato, debemos mantener la estabilidad macroeconómica; impulsar un gasto público eficiente; robustecer la actividad industrial; ampliar la presencia comercial de México en el mundo; y avanzar en el fortalecimiento de las instituciones.

Cuarto: seguir fortaleciendo la democracia, con autoridades que garanticen el cumplimiento del Estado de Derecho, las libertades, así como con condiciones de tolerancia y respeto. También, con medios de comunicación que informen veraz y oportunamente; y con ciudadanos participando activamente en la agenda pública.

Y quinto: frenar la destrucción institucional de los últimos meses, donde diversas instituciones han desaparecido, a otras se les ha mermado en su capacidad por la vía del presupuesto, mientras que algunas más se han supeditado a los intereses de otros poderes. Aquí, todos los mexicanos tenemos mucho que aportar, para defender todas y cada una de nuestras instituciones. 

Para superar estos desafíos, México contará con el compromiso de la Coparmex, como lo ha hecho a lo largo de sus 90 años de vida, aportando a la construcción de una mejor sociedad. Juntos, seguiremos edificando el país que todos queremos.

Declaración de Principios y Valores de la COPARMEX

Declaración de Principios y Valores de la COPARMEX

I. PERSONA Y SOCIEDAD
Persona

1. Naturaleza
Todo hombre es persona; sujeto dueño de sus actos, con individualidad propia, conocimientos y libre voluntad para obrar conforme a su naturaleza y dirigirse a su fin.
El ser humano, por naturaleza, es principio y fin de toda la vida política, social y económica.

2. Deberes y derechos
La persona, para cumplir sus fines, tiene deberes y derechos humanos respecto de sí misma y de los demás, que determinan la dimensión ética de la vida, que son universales, irrenunciables, inalienables e imprescindibles y por ello deben ser reconocidos, respetados, garantizados, armonizados y promovidos, por toda la sociedad y por el Estado.

3. Libertad y responsabilidad
La libertad, entendida como ejercicio de la capacidad de elegir entre alternativas de bien, compromete a toda persona consigo misma y con la sociedad, haciéndola responsable.
Son atributos inseparables entre sí, y esenciales de la persona, la responsabilidad y la libertad, con los solos límites que le marcan su naturaleza, la moral, el derecho y las exigencias del Bien Común.

4. Realización
La persona es perfectible, tiene la capacidad de buscar su plenitud y de realizar sus fines existenciales, materiales y espirituales. Tiende naturalmente a los valores superiores. En todo ello procede conforme a su personalidad individual, libre iniciativa, creatividad y originalidad. El ser humano está proyectado al futuro, por lo que es libre y responsable de prever, emprender y forjar su porvenir.

5. Dignidad y promoción de la persona
La dignidad de cada persona debe ser promovida, defendida y protegida, pues sólo libre de la opresión, de la miseria, del vicio y de la incultura, puede tender plenamente al cumplimiento de sus deberes, al logro de sus fines y al ejercicio de sus derechos.

La defensa de la dignidad humana es incompatible con la aceptación de sistemas sociales que la menoscaben. A todo ser humano, cualquiera que sea su nivel social, su capacidad y aun su conducta, debe reconocérsele esa dignidad.

6. Igualdad esencial de la persona
En cuanto al origen de su existencia, su naturaleza y su fin, todos los hombres son iguales: de ahí la universalidad de la dignidad y de los derechos humanos. En cambio, en cuanto a su organismo y psicología, potencialidades y circunstancias, inclinaciones y vocación, y el libre aprovechamiento de ellas, los hombres son diferentes.
La participación y ayuda mutua sólo se da por estas diferencias, de la desigualdad nace la complementariedad y la interdependencia.

Sociedad
7. Integración natural
“Persona” y “sociedad” son realidades esencialmente complementarias. La persona sólo puede desarrollarse cabalmente en sociedad: en ella se integra naturalmente, se complementa, plenifica y expresa la totalidad de su ser individual. La sociedad no es el fin último de la persona, pero la integración y participación social es uno de los fines propios del hombre.

8. Fin de la sociedad
La sociedad es una convivencia estable y unidad de orden, cuyo fin es el Bien Común, que permita a cada miembro realizar su perfección personal en el mejor logro de sus fines. Por sí mismo, el bien común exige la participación de todos en libertad, responsabilidad y armonía.
La desigualdad entre las potencialidades y capacidades de las personas y las limitaciones para satisfacer por sí mismas sus diversas necesidades, contribuye a dar sentido y finalidad a la sociabilidad humana.

9. Ética social
La esencia de la interacción social está constituida fundamentalmente por “actos humanos” específicos y propios, es decir, actos conscientes y libres que pueden ser perfectivos de su naturaleza o contrarios a ella; por consiguiente, posee necesariamente una dimensión ética en su fundamento.

10. Derechos humanos
La sociedad, porque debe ser convivencia en justicia y libertad, cumple su finalidad de Bien Común, en tanto cuanto reconozca, respete y promueva los derechos humanos y los deberes correlativos de todos sus integrantes.

11. Libertades y responsabilidades concretas
La libertad total de la persona integrada en la sociedad, se manifiesta y ejerce en múltiples libertades y responsabilidades concretas, tan diversas y específicas como sean los ámbitos de su actividad. Entre otras, las más significativas son: libertad familiar y de educación de los hijos; libertad de cátedra y de investigación; libertad de iniciativa económica, personal y de trabajo; libertad de emprender y de competir; libertad de opinión y de expresión y, por ende, para los medios de comunicación; libertad política para elegir, participar, apoyar y disentir; libertad religiosa, de creencias y de cultos.
El ejercicio de las libertades específicas no tiene más límite que los que señale la ética, el derecho justo y las verdaderas exigencias del Bien Común. El orden social tiene como razón fundamental de ser, preservar el ejercicio de las libertades; asumir las responsabilidades inherentes es condición del orden social.

12. Paz social y convivencia
La paz social, que es la tranquilidad en la armonía y el orden, sólo la consiguen los estados, sistemas y organismos que contribuyen a lograr el fin de las personas y el fin de la sociedad.
La convivencia humana requiere el respeto a las leyes, pero más todavía, el sentido ético y de justicia y el recto ejercicio de la autoridad y del poder.

13. Autoridad y poder
La autoridad es una necesidad de la sociedad; su fin es el servicio al Bien Común, es legítima si se ejerce conforme a los derechos humanos y principios éticos. La función esencial de toda autoridad es armonizar y promover el ejercicio de las libertades, las responsabilidades y las iniciativas de los integrantes de cada sociedad. Por ello la autoridad debe ser ejercida con justicia, prudencia y espíritu de servicio.
El ejercicio de la autoridad requiere el poder correspondiente y por tanto debe encuadrarse en un régimen de derecho, de estatuto o de normas convencionales, y ser congruente también con los principios sociales de la solidaridad y la subsidiariedad.

14. Valores
Existen valores universales, perennes y objetivos, que facilitan al ser humano y a la sociedad la consecución de sus fines: la verdad, el bien, la belleza, la libertad, la justicia y otros.
En sus instituciones y leyes, en sus costumbres y tradiciones, en sus manifestaciones culturales y en sus diversas actividades, toda sociedad hereda, asimila, transmite y promueve valores propios con base en esos valores universales.
La sociedad será mejor, en tanto el esfuerzo común de sus integrantes enriquezca, conserve y defienda esos valores. Este es el sentido de la cultura; la decadencia es el fenómeno inverso. Las libertades y el progreso material son auténticos y se logran realmente, sólo cuando son coherentes con esos valores.

II. Orden y estructura social

15. El orden jurídico
El derecho debe ser la expresión normativa de lo justo, éste es el fundamento ético de todo orden jurídico positivo.

16. Derechos humanos y derecho positivo
El derecho positivo debe fundamentarse en los derechos humanos, que son superiores a toda legislación, por ser intrínsecamente justos e inherentes a la esencia humana, reconociéndolos, respetándolos y promoviéndolos. Sólo así se salvaguarda eficazmente la libertad y la dignidad del hombre. Este es el fundamento de las garantías individuales plasmadas en la Constitución.

17. Bien común
Bien Común no es simplemente el bienestar de la mayoría, ni la simple suma de bienes individuales, sino el conjunto organizado, garantizado y permanente de condiciones de orden moral, cultural, jurídico, político y económico, que permite a cada miembro alcanzar su perfección personal en el mejor logro de sus fines temporales y trascendentes.
En consecuencia, la pauta del derecho positivo, de la acción de legislar y de juzgar, es el Bien Común y el Bien Común es por esencia, en todos los ámbitos sociales, orden de libertad.

18. Solidaridad
La solidaridad es un principio de orden social que arranca de la misma raíz de la sociabilidad humana. Esta vinculación común natural constituye el fundamento de la responsabilidad común.
Por consiguiente, la solidaridad es también el principio jurídico fundamental que garantiza la posición irrenunciable del hombre dentro de la vida social y económica.
Señala las responsabilidades sociales de cuyo cumplimiento depende la integración armónica de persona y sociedad, y la participación de todos para la consecución del Bien Común, que implica convergencia de sus esfuerzos.
Integrada la sociedad por elementos desiguales en sus capacidades, intereses y necesidades, es necesario pugnar por la armonía, el orden y el desarrollo de la sociedad. La solidaridad tiende a combinar ordenada y libremente, las posibilidades, legítimos intereses y aspiraciones personales, con el servicio a los demás, para evitar el egoísmo individualista y la despersonalización colectivista.
La solidaridad, fundamento de unidad en cualquier sociedad, permite discernir quiénes, cómo, cuándo, por qué y para qué deben conjuntar su acción, personas o sociedades, para lograr metas comunes, a pesar de sus diferencias.
La solidaridad es también la defensa de comunes derechos o intereses legítimos, de la que nace la colaboración entre los integrantes de cada una de las diversas entidades sociales.
Porque los valores y las libertades son necesarios para la persona y la sociedad, su búsqueda y defensa, aunque generen discrepancia o disentimiento, realmente fortalecen la solidaridad.
Exigencia de la solidaridad, en todos los campos del obrar humano, es que respete la dignidad, libertad, y derechos de las personas, y por tanto es falsa solidaridad la que se impone, atropella y denigra.
Porque el ser humano es tanto su agente como su beneficiario, la solidaridad constituye un valor fundamental de cualquier nación y de cualquier sociedad o asociación.

19. Subsidiariedad
Como el de solidaridad, este principio del orden social, tiene su raíz en la misma sociabilidad humana.
Supuestos de la subsidiariedad son que cada persona y cada sociedad tienen libertades que ejercer y responsabilidades que cumplir, y que la sociedad está integrada por elementos desiguales en sus capacidades y necesidades, y por tanto, es necesario que a partir de las posibilidades de unos se remedien las carencias y limitaciones de otros.
La subsidiariedad es el principio administrativo, ético, jurídico y social, de la ayuda mutua entre las personas y las entidades sociales, que señala a quién, cómo, cuándo, dónde, por qué y para qué se le debe ayudar, y por ende tiene derecho a pedir; y quién, cómo, cuándo, dónde, por qué y para qué tiene la obligación de ayudar.
Es también un principio dinámico del crecimiento de las personas y las agrupaciones; así la ayuda recibida en un momento de necesidad, puede concederse después a otro en función de la nueva capacidad. Debe haber tanta aportación del que requiere ayuda, cuanta le sea posible; sólo tanta aportación del que puede ayudar, cuanta sea necesaria. El derecho a exigir complementariedad es haber hecho todo lo posible por sí mismo, por lo que la subsidiariedad facilita a todos tender a su plenitud en el máximo de sus capacidades y en el cumplimiento de sus
responsabilidades.
La ayuda puede implicar condiciones para quien la recibe e intervención de quien la da, por lo que la ayuda debe requerirse y darse conforme a derecho, y permanecer sólo por el tiempo que sea necesario y en modo y medida tendientes a dejar de serlo.
De la misma manera que no se puede quitar a los individuos y traspasar a la comunidad lo que ellos pueden realizar legítimamente por su propia iniciativa y esfuerzo, así también, es injusto y perturbador del orden, entregar a una sociedad mayor y más elevada, las tareas que pueden y deben realizar las comunidades menores e inferiores, ya que toda actividad social, por su propio dinamismo natural, debe servir a los miembros del cuerpo social, pero nunca destruirlos o absorberlos.
Cuando la sociedad mayor realiza lo que compete a la menor, corre el riesgo de desvirtuar sus fines y atrofia la capacidad y responsabilidad de la menor. La subsidiariedad salvaguarda así la vitalidad de las asociaciones y en consecuencia de la sociedad.

En virtud de la subsidiariedad debe existir en cada sociedad, tanta libertad y participación cuanta sea posible, y sólo tanta autoridad cuanta sea necesaria. Consecuentemente, debe haber tanta sociedad cuanta sea posible, y sólo tanto Estado cuanto sea necesario; de lo contrario, el Estado absorbería a la sociedad.

20. Justicia
La justicia consiste en la intención permanente de dar, reconocer, y respetar a cada quien lo que le corresponde: su dignidad, sus derechos y obligaciones.
La justicia tiene dos aspectos complementarios e inseparables: la justicia conmutativa es dar a cada quien lo suyo, lo que merece; la justicia distributiva o social consiste en que cada uno aporte al conjunto social, parte de los frutos de su trabajo o de sus capacidades, para coadyuvar así a que cada quien pueda satisfacer mejor sus necesidades.

21. Dimensiones de la integración social
La integración social de las personas no se da directamente en una sociedad abstracta y uniforme, sino a través de una gama social multiforme y enriquecedora de la personalidad, que responde a toda la amplitud de exigencias y libertades del hombre. En esa gama, hay sociedades básicas y auxiliares o intermedias.

22. La familia, célula básica y necesaria
La familia es la célula primaria y básica de toda la sociedad; en consecuencia, sujeto de deberes y derechos, con principios y normas éticas inherentes y coadyuvantes a sus fines propios: el amor y complemento de los cónyuges, la generación, el amor y la educación de los hijos, y la integración y participación de todos en la comunidad.

23. Respeto y protección a la familia
La estabilidad, los derechos, las funciones y necesidades fundamentales de la familia, han de ser respetados por todos y protegidos por la sociedad y en especial por el Estado, en consonancia con los principios del orden social.

24. El Estado
El Estado moderno es la compleja integración de una sociedad humana, soberana y libre, establecida permanentemente en un territorio –nación-, regida por un gobierno dotado de poder otorgado por la propia sociedad, bajo un orden jurídico, que tiende a la realización de los valores individuales y sociales de la persona humana, por lo que debe promover el Bien Común público.

Es fundamental distinguir el Estado del órgano de gobierno, que es el elemento formal de autoridad pública; así como el orden jurídico del poder público, pues la razón de ser del Estado exige que los gobernantes y administradores, jueces y legisladores, subordinen su poder y actividad al orden jurídico y al fin de la sociedad.
La división, el equilibrio y dignidad de los poderes del Estado, y el respeto a las garantías individuales, consagradas en la Constitución, son factores fundamentales para que el Estado se justifique.

25. Sociedades primarias
Son aquéllas que atienden a las exigencias y necesidades básicas de las personas, y sin las cuales el hombre no puede alcanzar convenientemente sus fines; éstas son: la escuela, la empresa y la comunidad próxima.

26. Educación y escuela
La educación es un deber y un derecho del hombre, indispensable para su realización personal, debiendo no sólo recibirla, sino mejorarla y transmitirla.
La educación comienza en la familia y la compete directamente a ella. El derecho de educación corresponde primariamente a los padres, quienes de acuerdo a su recta conciencia deben formar a sus hijos, eligiendo con libertad y responsabilidad aquellas instituciones que mejor suplementen su labor educativa. Las instituciones educativas deben: auxiliar y complementar la formación humana en congruencia con la moralidad familiar; desarrollar y encauzar las potencialidades de los educandos; ayudar a la formación del carácter e incorporarlos a la cultura nacional y universal; promover el crecimiento personal y su mejor integración a la sociedad.
La educación debe promover conciencia de valores individuales y sociales, derechos y obligaciones, Bien Común, espíritu de servicio. El Estado tiene el deber de garantizar, conforme al principio de subsidiariedad, el derecho de educación y la libertad de enseñanza.

27. Actividad económica y empresa
Porque el hombre es principio y fin de la economía, el orden económico debe estar regido por el orden moral; su finalidad es el bienestar material al servicio del bien ser, como factor esencial del Bien Común.
La empresa debe organizar el trabajo del hombre de tal manera que le Declaración de Principios y Valores permita la subsistencia decorosa y propia elevación y la de su familia, por el trabajo productivo y el ejercicio de la iniciativa personal.

28. Comunidad
La comunidad próxima, urbana y rural, es aquélla en la que la persona participa inmediatamente como ser social. El factor primordial de la misma es la proximidad geográfica, la vecindad, la percepción de necesidades y problemas comunes que requieren la participación y apoyo como principio de solución.

29. Sociedades auxiliares o intermedias
Se constituyen y actúan como manifestación del inalienable derecho de asociación que debe ser respetado por las leyes y el Estado. Cada una de ellas, conforme a su naturaleza y competencia, tiene como fin un bien común específico al servicio de sus agremiados, en cuya promoción tienen obligación de participar para tener derecho a beneficiarse de él.
Estos organismos posibilitan a las personas el desarrollo de su sociabilidad, el ejercicio y defensa responsable de sus libertades y derechos y el cumplimiento de sus deberes. Sirven también para la procuración y defensa de intereses legítimos, satisfacción de necesidades, solución de problemas comunes, logro de aspiraciones, desarrollo de capacidades y, sobre todo, para tener representación ante terceros, poder de gestión con autoridades e interlocución con el Estado y con otras sociedades.
Por todo ello, estas sociedades son necesarias para la participación de las personas en la promoción del Bien Común y para la aplicación real de la solidaridad y la subsidiariedad. Su misión se da en la dimensión interna y en su articulación con la sociedad.
Para cumplir sus fines, requieren independencia y autonomía, y estar libres de toda dependencia política gubernamental y partidista.

30. Sociedades profesionales, gremiales y empresariales
En la multiforme gama de sociedades auxiliares o intermedias, fruto de la iniciativa y libertad, surgen las sociedades profesionales, gremiales y empresariales, sea por la diferenciación de profesiones u oficios, o por la necesidad de complementarios; y para la superación humana y profesional de sus miembros y el desarrollo técnico y científico de cada profesión o actividad, a fin de que cumplan cada vez mejor con lo esencial de su función social.

 

En los capítulos subsiguientes se aborda el quehacer empresarial. Ver específicamente los fines de COPARMEX y el párrafo 38).

31. Sindicatos
Las sociedades sindicales de patrones o de trabajadores, se fundan en el derecho humano de libre asociación. El sindicato es una de tantas opciones del derecho de asociación de trabajadores y empresarios.
No es indispensable para el funcionamiento de las empresas, ni para la promoción de los trabajadores.
Son sociedades de carácter específicamente socio-económico, no político; en consecuencia, no es conveniente que dependan del Estado, ni de partidos políticos, tampoco conviene que los sindicatos obreros estén en manos de patrones y en ningún caso deben ser manipulados.

32. Municipio
Las personas en su calidad de ciudadanos, por razones geográficas, económicas y jurídico políticas, están integradas en comunidades o jurisdicciones municipales, que requieren representantes públicos para la gestión del bien común. Así como la familia es célula básica de la sociedad, el municipio lo es del Estado. Por lo anterior; nación y Estado, y la acción ciudadana, deberán respetar y promover subsidiariamente la identidad, autonomía y libertad del municipio.

33. Nación
Las personas y todas las sociedades básicas y auxiliares se integran, no en una sociedad abstracta, sino en una sociedad viva, con lengua, valores, instituciones, costumbres y tradiciones propias, que se llama nación. La lealtad a todo ello y su preservación y fortalecimiento, por solidaridad con los connacionales, y como responsabilidad histórica en vista a las generaciones por venir, constituyen las bases del sano nacionalismo.
En el orden universal, la interdependencia entre las naciones es una realidad, que debe llevar a cada nación a buscar su integración en el concierto mundial, de manera que aporte sus valores nacionales a la humanidad y aproveche de ella lo mejor del patrimonio universal.

III. Iniciativa de los particulares

34. Iniciativa personal
Es el derecho humano que posee la persona en todos los campos para ejercer sus capacidades, satisfacer sus necesidades, procurar sus legítimos intereses y lograr sus aspiraciones.
La iniciativa personal juega un papel indispensable y necesario en la economía y en el fomento de los valores del espíritu, en la cultura, la educación, el civismo y en la grandeza moral de cada pueblo.
La capacidad de iniciativa es esencial a la libertad y la libertad de emprender es condición de la madurez y autorrealización de las personas.
La iniciativa personal no es objetivamente contraria ni a la sociedad ni al Estado, sino complementaria y convergente; los principios del Bien Común, la subsidiariedad y la solidaridad, regulan sus relaciones.
Cuando no se respeta sino que se desalienta o coarta esta iniciativa, se disminuyen las posibilidades de plenitud de las personas y se masifica la sociedad.

35. Participación ciudadana y papel del Estado
El ciudadano puede y debe participar activamente en la vida pública y colaborar en el progreso de la vida nacional en todos los campos – económico, cultural, social y político-, según sus inclinaciones.
Pueblo, gobernados, ciudadanos, particulares, iniciativa privada, son términos equivalentes; todos los integrantes de la sociedad son integrantes de la nación, y en tanto ciudadanos, son integrantes del Estado; todos tienen el derecho humano de su propia y libre iniciativa.
La participación ciudadana debe ser manifestación patente de la dignidad de la persona, consistente en tomar parte en los diferentes Bienes Comunes. Es el factor determinante y principal de las instituciones democráticas y de las sociedades auxiliares o intermedias.
Base radical de la participación es la libertad responsable, el cumplimiento de los deberes y el ejercicio eficaz de los derechos. El ciudadano tiene derecho a opinión personal propia y a expresarla para hacerla valer, aunque disienta de la opinión de otros; y tiene derecho a la defensa legítima de sus intereses.
Una de las más nobles tareas del Estado consiste en reconocer, promover, estimular y proteger la acción de la iniciativa de la persona en todos los campos, en orden a la consecución del bien común.

 

Uno de los atributos del Estado es el derecho a intervenir si la causa y motivación de su acción es verdaderamente necesaria para el bien común. La pauta de dicha intervención, o sea el modo substancial de hacerlo, es la subsidiariedad, que entre otras cosas implica la actuación siempre conforme a derecho.
La clave de la intervención estatal es la temporalidad de la misma. Su permanencia sólo trae consigo la perpetuación de errores, la entronización de la ineficiencia, el advenimiento de la corrupción y la enajenación del ciudadano. La intervención del Estado no puede justificarse sólo por la ausencia de la iniciativa de los particulares. Antes de intervenir, y aún después, el Estado debe promover el clima propicio a la acción de los ciudadanos.

36. La iniciativa de los particulares y del Estado en la economía
La economía es tarea y producto de la libre iniciativa personal y de sus agrupaciones libremente constituidas, para satisfacer sus necesidades y elevar el bienestar.
La iniciativa personal en el sector económico está constituida por industriales, comerciales, agricultores, ganaderos, artesanos, profesionales, empleados, obreros, etc., es decir, por todos aquellos que, en el ejercicio de un derecho inalienable, desarrollan su trabajo para producir bienes y servicios útiles, sea individualmente o agrupados en empresas o instituciones.
Uno de los factores primordiales del dinamismo de la economía no es económico sino psicológico, y es la confianza recíproca entre los particulares y el Estado. Esta confianza depende fundamentalmente de la seguridad jurídica y del acierto de las políticas gubernamentales. La fijación de políticas económicas no es función exclusiva del Estado.
Corresponde, en primer lugar, a la iniciativa de los particulares establecer las políticas económicas, conforme a derecho en áreas de su competencia. Al Estado compete armonizarlas y fijar las que sean necesarias.
Las políticas económicas deben estar vinculadas entre sí, y ser armónicas y congruentes. El criterio fundamental que ha de animarlas es la búsqueda del realismo económico. Porque la economía está en función de la sociedad, deben estar diseñadas conforme a los principios sociales y ser claras, conocidas por todos y con permanencia suficientemente razonable, para contribuir a la confianza y facilitar la planeación de las actividades económicas.

 

El Estado puede intervenir directamente como actor económico, sólo por excepción y conforme al principio de subsidiariedad -que implica la transitoriedad y las evidentes exigencias del Bien Común- cuando la acción de los particulares sea insuficiente para resolver problemas o satisfacer necesidades imperiosas o vitales de la economía.
Por equidad y por realismo económico, las empresas estatales derivadas de esta intervención, deben quedar sujetas a las mismas leyes positivas a que estén sujetos los particulares.

37. La economía libre y subsidiaria
En consecuencia, la economía debe ser libre y subsidiaria para lograr la conjuntación de la iniciativa de los particulares y de la acción del Estado.
De lo contrario, la llamada “economía mixta” sería la mezcla de dos economías diferentes, en competencia desigual, y podría conducir al Capitalismo de Estado.
La rectoría del Estado no implica por sí misma la operación directa del gobierno en la economía; ésta se justifica o no, sólo conforme a criterios de libertad, justicia y subsidiariedad.

38. Los empresarios en asociaciones y las asociaciones de empresarios
Todos los particulares -y por ende, incluidos los empresarios-, por su calidad de personas y ciudadanos, no sólo tienen el derecho de asociarse libremente, sino también el de constituir organizaciones o sociedades para fines específicos, profesionales, económicos, sociales, cívicos y políticos.
Los empresarios pueden participar simultáneamente en asociaciones con fines específicamente empresariales o de cualquier otra naturaleza.
Las diversas organizaciones empresariales, además de sus finalidades al servicio de los particulares asociados, tienen la responsabilidad de contribuir según su modalidad, en la promoción del Bien Común. Por tanto, su quehacer tiene dos dimensiones: el bien de las empresas o personas asociadas y la participación en el Bien Común de la sociedad.
Esta participación está directamente relacionada con los ámbitos económico y social, que a su vez, por sí mismos, tienen relación con lo político.

IV. El trabajo

39. Noción
Con su trabajo el hombre provee su subsistencia, promueve las ciencias, las técnicas y su elevación material, cultural y moral.
Independientemente de sus características o circunstancias particulares, el trabajo es una manifestación de la persona. En sentido estricto, se ubica en la economía, pero conserva siempre su dimensión ética, social, psicológica y espiritual.
Desde siempre, el hombre ha tenido que trabajar para aprovechar los recursos de la naturaleza en la satisfacción de sus necesidades y realización de sus anhelos. La vida humana ha de realizarse en gran parte en el trabajo.
En el trabajo podemos distinguir dos aspectos: lo que se hace y la intención con la que se hace.
Trabajar es ocuparse en hacer algo útil y productivo, con la finalidad de adquirir las cosas necesarias para la subsistencia humana y su promoción socio-económica. Es el medio más propicio de la superación personal, que puede generar profundas satisfacciones y es fuente de cualidades y virtudes humanas individuales y sociales.

40. Trabajo y persona
Quien trabaja es persona, capaz de obrar de modo ordenado, racional, capaz de decidir por sí y tiende a realizarse a sí mismo. El trabajo es para el hombre, por consiguiente todo lo relacionado a las actividades laborales, independientemente de su contenido, deben estar orientadas a servir a la realización de los valores humanos.
En consecuencia, el trabajo libre y enriquecedor tendrá valor, no tanto por el tipo de labor realizada, sino porque quien lo ejecuta es una persona que posee una dignidad indeclinable.
Esta dimensión del trabajo es la primordial y en ella radica su esencia ética. El hombre está destinado al trabajo, pero ante todo el trabajo -los instrumentos, la máquina y la técnica- debe estar en función del hombre y no el hombre en función del trabajo.

41. Trabajo y productividad
La diversificación de los tipos de trabajo no tiene límite. La división del trabajo, especialización y capacitación se imponen para lograr la mayor eficiencia y eficacia que permita alcanzar los fines específicos de cada trabajo. Esta es la raíz misma de la productividad.

 

Los instrumentos, las máquinas y la técnica, frutos del mismo trabajo, contribuyen a lograr que el trabajo optimice sus resultados.
Porque la productividad pertenece a la esencia de todo trabajo, al hombre sólo le satisface y desarrolla el trabajo productivo bien hecho; y a la sociedad sólo se le sirve bien en el ámbito económico de esa manera.

42. Trabajo, descanso y plenitud
El trabajo, como medio universal y necesario para la perfección humana, no es el fin de la vida, sino el instrumento más idóneo para alcanzar la plenitud del hombre. Esto no es posible si el trabajo no se complementa con el descanso, y este descanso no tiene sentido sin un contenido que apunte a la misma plenitud. Si no se tiende a ella, los actos quedan vacíos y carentes de valor trascendente.

43. Trabajo y familia
El trabajo es condición de la vida familiar, ya que ésta precisa de medios de subsistencia decorosa.
La familia es la primera escuela del trabajo para todo hombre y es el ámbito propio, donde de manera natural e inmediata se desarrollan las capacidades fundamentales y los hábitos propios para el trabajo.
Las condiciones de trabajo deben ser respetuosas de los derechos y exigencias de la familia y propiciar su desarrollo.

44. Trabajo y remuneración
Toda persona que trabaja tiene derecho a recibir como remuneración una parte del valor económico agregado, de acuerdo a su contribución.
De esta manera se promueve que cada quien y todos se esfuercen por canalizar sus potencialidades. La remuneración debe ser justa.
Los niveles de remuneración entre empresas o entre países pueden ser diferentes, siendo justos, porque dependen de factores tales como: la generalización, las posibilidades de cada empresa, las leyes, las circunstancias y, sobre todo, los niveles de productividad.
Una remuneración justa, conforme a la justicia conmutativa, puede ser insuficiente para elevar el nivel de vida de los trabajadores. Las entidades y sistemas económicos en este caso, no acreditan suficientemente el cumplimiento de su misión de servir al hombre, por  lo que deberán buscar, en la productividad y sana economía, el camino para lograrlo.
En cualquier caso, los niveles de remuneración y la forma de establecerlos deben garantizar la subsidiariedad efectiva, la solidaridad nacional y el progreso futuro.

45. Trabajo y propiedad
Persona, trabajo, remuneración y propiedad, son realidades complementarias e inseparables.
Quien trabaja tiene derecho a la remuneración justa, al ahorro y a invertir sus ahorros, con derecho de propiedad privada, como patrimonio familiar y como inversión productiva o como bienes de consumo.

46. Trabajo y ética
El trabajo está subordinado a la ética. Cada trabajo tiene fines específicos, cuya realización es responsabilidad de quien trabaja, y es deber ético poner los medios eficaces para conseguir los fines. Esta es una de las funciones de la ética profesional de cada una de las profesiones u oficios.
En cuanto a su dimensión personal, quien dirige el trabajo, quien contrata, debe respetar la libertad moral y la dignidad de las personas.

47. Trabajo y derecho
El trabajo es base de relaciones sociales y de relaciones entre personas, fundamentalmente entre el empleador y el empleado, ambos sujetos de derecho. El derecho positivo debe proteger la relación de trabajo en orden al fin social y económico del trabajo.

48. Trabajo y sindicato
La sindicación es una libertad que debe ser respetada por la empresa, por las autoridades y por el derecho positivo.
La empresa y el sindicato no son enemigos, no se oponen. La lucha de clases no sólo lesiona los objetivos de la empresa y del sindicato, sino que perjudica al trabajador en su realización personal en el trabajo.
El fin del sindicato es el bien común de sus integrantes, que no puede ser contrario a los fines intrínsecos de la empresa, del trabajo y de la economía.

 

Son objetivos propios de los sindicatos: desarrollo integral de sus miembros en su trabajo, promoción socio-económica y humana, mejoramiento de condiciones laborales, defensa de intereses legítimos, remuneración justa, propiciar la participación responsable de sus agremiados, buscando la personalización y la promoción de las capacidades naturales y propias del individuo, como contribuidor del Bien Común.
La solución de conflictos surgidos entre la empresa y su sindicato, debe lograrse normalmente entre ellos, sin la intervención de organismos mayores, que sólo se justifica de manera subsidiaria.

49. Trabajo y nación
La dimensión social del trabajo no se agota en la familia, sino que alcanza a la nación, a la que las personas pertenecen por lazos territoriales, culturales, sociales e históricos.
El hombre enriquece su personalidad con el arraigo a la nación propia, y con su trabajo coadyuva al bien común nacional, que elabora junto con sus compatriotas y lega a las siguientes generaciones.
La relación armónica entre trabajo y nación es una de las máximas manifestaciones de la solidaridad humana.

50. Trabajo y sociedad internacional
La proyección social del trabajo culmina en la sociedad internacional. La interdependencia es una realidad económica mundial.
La división del trabajo a nivel internacional es una realidad dinámica, aprovechable por cada nación para su progreso, ubicándose en los tipos de actividad económica más conformes a su desarrollo tecnológico del momento, sus características y circunstancias, que condicionan los niveles salariales y de vida, y la posibilidad de aprovechamiento de sus recursos.

V. Economía y empresa

51. Economía, persona y sociedad
La persona tiene diversas necesidades que no puede satisfacer por sí misma. Su actividad económica produce y comercia satisfactores para sí y para los demás. La economía, en tanto actividad propia del hombre y de la sociedad, debe estar ordenada, a partir de la libertad, en relación al orden social y moral. Así, el valor económico es un medio al servicio de la plenitud de la persona.

 

El hacer económico tiene, por ende, dos dimensiones: la ética y la específicamente económica.
La aplicación de las leyes económicas no es, pues, autónoma, sino que debe subordinarse a los principios de la ética.
El fin de la economía es la optimización dinámica del trabajo humano y de los instrumentos utilizados para lograr el óptimo aprovechamiento de los recursos, para satisfacer cada vez mejor las necesidades de la humanidad, aumentar la riqueza, lograr el mayor bienestar general, contribuir al progreso integral y al desarrollo económico y social en
forma armónica.

52. Propiedad privada
El conjunto de los bienes materiales tiene como finalidad servir y satisfacer las necesidades de todas las personas que forman la sociedad, posibilitar su actividad y propiciar su plenitud.
Tener acceso a la propiedad privada es un derecho humano, que facilita y propicia el cuidado de la propia integridad, la libertad de acción y de emprender; la autonomía, la superación y plenitud personales y la promoción y seguridad de la familia, al hacer posible formar y heredar un patrimonio familiar.
La propiedad privada es congruente con la psicología, necesidades y modo de ser natural del hombre. Prever el futuro, afirmar su personalidad, garantizar su independencia y seguridad, motivan al hombre al esfuerzo, al ahorro, a la inversión, y a querer poseer bienes en propiedad privada.
Por ello, la propiedad privada es fundamental para el cumplimiento de la razón de ser de los bienes materiales y favorecer su mejor conservación, renovación y aprovechamiento económico y social, pues el motor de la economía es la iniciativa personal.
Es deber de la sociedad propiciar mejores oportunidades para que todas las personas tengan acceso a la propiedad privada, genuino valor y factor de la justicia, que posibilita y facilita dar y reconocer a cada quien lo suyo.
El derecho de propiedad privada no sólo debe estar garantizado por el derecho positivo, sino también por la actuación del Estado, pero no es absoluto, sino que está, de alguna manera, subordinado a las justas y evidentes exigencias del Bien Común.
El uso que cada persona haga de su propiedad, ha de estar subordinado a los principios éticos y a la búsqueda de su plenitud personal. Es igualmente cierto que toda propiedad privada –en virtud de la integración de la persona en sociedad- tiene una función social que se deriva del tipo de propiedad, y el cumplimiento de la misma compete a
la libertad responsable del propietario.
De esta función social de la propiedad deriva la responsabilidad de invertir y emprender –directa o indirectamente-, conforme a la propia decisión, en actividades productivas.

53. La empresa y su misión
La empresa es la institución fundamental de la vida económica, manifestación de la creatividad, iniciativa y libertad de las personas, que organiza el trabajo de un conjunto de hombres y se dedica, con determinados recursos, a producir bienes y/o proporcionar servicios, para contribuir así a la satisfacción de necesidades individuales y sociales de los demás.
Su misión es coadyuvar al progreso y desarrollo socio-económico, al optimizar la relación entre el trabajo y los instrumentos utilizados – económicos y técnicos- para servir a sus integrantes y a la sociedad.
Como toda entidad social, la empresa tiene la responsabilidad y el derecho correlativo de propiciar y exigir las condiciones sociales, jurídicas y económicas necesarias para que el hombre pueda alcanzar su desarrollo.
La empresa es, en síntesis, una sociedad al servicio de la sociedad, y por ello tiene un compromiso indeclinable con la nación. En consecuencia, la actividad empresarial constituye una verdadera vocación, y por ende un camino de perfeccionamiento para quien la ejerce.
Es pues, responsabilidad de todos los sectores de la sociedad, promover el espíritu y la vocación empresarial, sobre todo entre la juventud.

54. Funciones vitales de la empresa
La empresa realiza su misión, fundamentalmente, a través de la coordinación de capital, dirección y trabajo, en orden a las siguientes funciones específicas:

 

a) Función económica externa: producir bienes y proporcionar servicios para satisfacer necesidades. Más propiamente, atender eficientemente su mercado, y para beneficio de él investigar, tecnificar e incrementar su productividad.
b) Función económica interna: generar el óptimo valor económico agregado a su producción, y distribuirlo equitativamente entre todos sus aportantes. A los inversionistas dividendos atractivos, y a los directores y trabajadores retribución justa. Es pues esencialmente generadora de riqueza. Para cumplir esta función y para garantizar su permanencia, la empresa tiene el deber de obtener utilidades.
c) Función social interna: coadyuvar al pleno desarrollo personal, mediante puestos y organización del trabajo, diseñados de tal manera que permitan al hombre alcanzar los frutos del trabajo y crecer en la responsabilidad a través de retos en el trabajo, en solidaridad con sus compañeros y con la ayuda subsidiaria de sus superiores.
d) Función social externa: es contribuir al progreso y al desarrollo, a la promoción del bien común y fortalecimiento del orden social. Por ello, la empresa participa en sociedades auxiliares o intermedias y apoya programas en pro de la comunidad.

55. El empresario
No hay empresas sin empresarios. El concepto de empresario es amplio, incluye al inversionista, al patrón en el sentido de la legislación laboral, al director y al emprendedor o creador de empresas. Empresario es aquel que trabaja en cualquiera de esas formas del quehacer empresarial, y asume responsabilidades determinadas en el proceso económico de la sociedad.
Emprender es promover o crear empresas, ampliarlas y transformarlas, adaptándolas a las cambiantes necesidades de la sociedad.
Invertir en una empresa implica riesgo. Quien invierte tiene derecho a un dividendo y espera que sea atractivo.
Dirigir es planear y organizar para alcanzar objetivos, es tomar decisiones que produzcan los resultados adecuados al desarrollo de la empresa y al cumplimiento de su misión.

56. Libertad de emprender y desarrollo humano
La creatividad y capacidad de iniciativa de las personas, manifestada, entre otras formas, en el ejercicio de la libertad de emprender y en general en el quehacer empresarial, propicia el desarrollo humano. Esta dimensión del trabajo debe de estar presente, de la mejor manera posible, en cualquier trabajo específico dentro de cada empresa.

57. Participación y crecimiento en el trabajo
Una de las formas para enriquecer el contenido del trabajo, es la participación de los trabajadores en las áreas y materias propias de su competencia, para que su contribución sea real, relevante y positiva, y permita armonizar mejor su iniciativa con la dirección de la empresa.
Las diversas formas de participación son opciones para que las empresas y los trabajadores cumplan mejor sus objetivos, surgen del grado de desarrollo de la cultura empresarial y su posibilidad de aplicación es casuística. Por tanto, no deben ser impuestas por la ley o por las autoridades.
El diseño de la organización, del trabajo y de la participación, buscan el crecimiento de las personas, en sus atributos propios, sobre la base de la libertad responsable.

58. Ser útil y obtener utilidades
Propio de la esencia de la empresa es que sus productos o servicios sean útiles a la sociedad y tengan un valor económico agregado; en virtud de ello, es propio de la esencia de la empresa, estatal o privada, generar utilidades, que son necesarias para garantizar su permanencia, crecimiento y productividad. Las utilidades son también condición indispensable para otorgar dividendos atractivos, pagar remuneraciones justas y contribuir mediante impuestos, a los servicios públicos.
Por tanto, deber de ética profesional del quehacer empresarial es obtener utilidades reales y distribuirlas con equidad, conforme a la misión y funciones vitales de la empresa.

59. Ética y acción directiva
Las decisiones son la esencia de la dirección de empresas. Las decisiones son actos humanos, y por ende, tienen una inevitable dimensión ética, que a su vez tiene dos campos: el común de todo acto libre, que implica el respeto de principios y normas, y el específico empresarial, cuya ética profesional se rige por la utilización de los esfuerzos y medios adecuados para el cumplimiento de los fines de la empresa y del trabajo, tanto en orden a la plenitud de las personas, como a la consecución de metas específicas con los requisitos esenciales.

 

60. Productividad
La productividad es inherente a la esencia de todo trabajo productivo. Consiste en optimizar la realización entre el trabajo humano, los instrumentos utilizados y el valor económico agregado.
La sociedad es la verdadera destinataria de la productividad, sea que ésta se manifieste en precio más accesible a sectores más amplios, o en mayor calidad o utilidad de producto o servicio, o en mayor remuneración a los que trabajan. La elevación de la productividad en toda la actividad económica es condición indispensable para lograr aumentos reales de los salarios de la población y para fortalecer la economía de cualquier nación.
Para superar metas de productividad no basta el esfuerzo armónico de los factores directamente relacionados con la producción, sino que se requiere también el estimulo social y las condiciones propicias del entorno jurídico y político

Epílogo
La doctrina social contenida en esta Declaración de Principios, seguramente nos ayudará a internamente y a los empresarios mexicanos a cumplir con nuestra vocación, como un camino de plenitud personal al servicio de la sociedad, y a cumplir mejor nuestro permanente compromiso con México.
Conocidos los principios de COPARMEX, es más fácil participar en la realización de su Misión y en el cumplimiento de sus fines.

Objetivos
I. Representar
Es finalidad de la COPARMEX lograr la presencia pública y privada de los empresarios agremiados ante organismos y autoridades, cada vez que sea necesario.
Actuar, gestionar y declarar, a nombre de sus socios, según los problemas y circunstancias, de acuerdo con nuestros principios y posiciones.
En ejercicio de su representación, promover la expedición de leyes, reglamentos, decretos, etc., que se consideren necesarios y con- venientes, o en su caso impugnar los que fueren inconvenientes.

 

Establecer y cultivar relaciones con instituciones afines del país o del extranjero y representar a sus agremiados en cuantos foros sea necesario. Intervenir en aquellos casos generales en que la ley exige o permite su representación jurídica.

II. Servir
El primer fin es servir a México, al promover la justicia y la mayor armonía posible en las relaciones sociales, y especialmente en las obrero-patronales, tanto en el ámbito interno asi como el de de cada empresa, como a nivel nacional entre ambos sectores, por ser la justicia elemento fundamental del progreso y la paz sociales.
La Confederación se propone también proporcionar todos aquellos servicios concretos que sus asociados y otras personas jurídicas o físicas requieran para cumplir su misión, y que no puedan procurarse aisladamente por sí mismos.

III. Formar
Es finalidad de la COPARMEX contribuir a la formación integral y a la de los empresarios, sobre la base de sus deberes y derechos empresariales y de su doctrina social, contenida en su Declaración de Principios, procurando, por los medios más adecuados, la realización práctica de los mismos. Para ello se abocará a estudiar los problemas socioeconómicos del país y las soluciones más congruentes con su doctrina social.
Desarrollar el profesionalismo de la dirección de empresas, en todas sus áreas, y contribuir por todos los medios posibles a la formación integral y capacitación específica de las personas de la empresa.

IV. Comunicar
Es finalidad de la COPARMEX enaltecer y dignificar a la persona, el concepto, razón de ser y necesidad de la libre empresa, y su papel en el desarrollo económico y social del país, utilizando todos los medios de comunicación.
Divulgar su Declaración de Principios para dar a conocer su Misión a los diversos sectores de la sociedad.
Obtener toda la información de sus fines y comunicarla adecuadamente al interior a los socios y a la sociedad e general.

V. Unir
Es finalidad de la COPARMEX acrecentar continuamente la unión interna y entre los empresarios de México sobre la base de convicciones y compromisos comunes, para promover la participación conjuntamente organizada de los empresarios en la construcción, con los demás sectores, del orden social.
En este espíritu de unión, buscará también armonizar sus acciones con los demás integrantes de la sociedad.

VI. Defender
Es finalidad de la COPARMEX defender la libre empresa como consecuencia del sistema de libertades inherentes al hombre, promover el marco jurídico, económico y social apto para el ejercicio responsable de todas las libertades.
Defender y promover los principios de subsidiariedad y solidaridad, y en consecuencia, pugnar para que el Estado y las sociedades intermedias asuman el papel que les corresponda en la consecución del bien común.

VII. Proponer
Formular proposiciones estratégicas con base en el estudio y el análisis de la realidad económica, política, social y empresarial, de acuerdo con la Misión de la Confederación y su doctrina social.

VIII. Participar
Impulsar la participación de los voluntarios de COPARMEX, fortalecer canales de retroalimentación con nuestros socios, y lograr un liderazgo de opinión para canalizar las inquietudes del empresariado. Ser actores en el cambio positivo.
El amor profundo por nuestra patria y la conciencia clara del valor de la libertad de emprender, nos llaman a ejercer un liderazgo social activo, fundado en la autoridad moral de la Confederación, la validez de nuestras propuestas, nuestro firme compromiso con el bien de la comunidad y la participación en las definiciones trascendentes para el
país.
Por ello, COPARMEX realiza un trabajo organizado y continuo para motivar y orientar a los empresarios en el cumplimiento de su responsabilidad ética, social y económica, apoyándolos con una estructura institucional capaz de comunicar, proponer e influir en el estudio y solución de los problemas de su entorno.
Esta ha sido la tarea de COPARMEX durante más de ocho décadas, una tarea que hoy continúa en la consolidación y difusión de la cultura de excelencia empresarial y en el trabajo por un DESARROLLO INTEGRAL.

EL NULO CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA MEXICANA LIMITA NUESTRO DESARROLLO

EL NULO CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA MEXICANA LIMITA NUESTRO DESARROLLO

El pasado lunes, el INEGI presentó la revisión del crecimiento del PIB para el tercer trimestre de 2019, ajustando a la baja, para situar la cifra en 0%.
Es decir, que se confirma el nulo crecimiento de la economía mexicana –en términos reales– durante los primeros 9 meses del año.
Este débil desempeño se explica por el incipiente crecimiento de las actividades terciarias (0.1%) y por la caída en las actividades secundarias (-0.1%); siendo que ambos rubros representan casi el 95% de la economía del país.
Más allá de los debates entre los especialistas, sobre sí la economía mexicana ya se encuentra en recesión técnica o no –siendo que existen discrepancias en la manera de definir dicho estado–, lo relevante es que no estamos creciendo. Y las consecuencias de una economía en franco estancamiento, son catastróficas.
En Coparmex lo hemos señalado antes: no crecer limita el desarrollo de un país, frenando la generación de riqueza, empleos y oportunidades para el bienestar futuro de la población.
Este escenario adverso toma mayor relevancia, si observamos el desempeño contrastante de las economías de México y Estados Unidos.
Mientras que nosotros registramos un 0%, encontramos que la tasa anual de crecimiento del PIB de nuestro país vecino al tercer trimestre de 2019 fue de 1.9%.

Con esto, se confirma que las principales razones del estancamiento económico en México se atribuyen a factores internos, como la constante caída en la inversión fija bruta, que en agosto registró una baja del (-)3.3% con respecto al mismo periodo del año pasado. En este rubro destaca, la disminución en la inversión de maquinaria y equipo, del (-)7.8%.
Otro dato alarmante, es el fuerte deterioro del sector de la construcción. En septiembre, la producción total de las empresas constructoras cayó (-)10% anual, siendo la quinceava vez consecutiva en la que disminuye. En gran medida, el haber frenado importantes obras de infraestructura –como la construcción del NAIM– y los recortes programáticos al sector vivienda, han ocasionado este resultado.
Igualmente, el estancamiento del consumo –uno de los principales motores de la economía– explica el bajo crecimiento. Los datos de consumo privado en el mercado interior para agosto 2019 muestran una caída de (-)0.3%, con respecto al mes de julio.
Otra razón interna es la caída en los niveles de comercio, que en septiembre mostraron una disminución en las exportaciones (-)3.4% y las importaciones (-)1.8%. Aquí destaca la debacle del (-)13.5% en las importaciones de bienes de capital, como la maquinaria y equipo para producir; lo que significa que se está invirtiendo menos para los periodos por venir.
Finalmente, un quinto motivo que explica el crecimiento del 0% es el subejercicio del gobierno. En lo que va del año, el gobierno ha dejado de gastar 151 mil MDP, frenando el dinamismo de la economía.
En Coparmex, manifestamos una vez más nuestra profunda preocupación por el débil desempeño de nuestra economía. Por ello, hacemos un llamado enérgico para que el Gobierno de México dé un viraje en su política económica y con ello se pueda recuperar la confianza y la certidumbre perdidas en los últimos meses.
Los inversionistas nacionales y extranjeros deben ver nuevamente en México, tierra fértil para el desarrollo de proyectos productivos que impulsen la generación de empleos y detonen el crecimiento nacional.
En esa dirección, el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del sector privado que, el día de ayer, firmaron el Gobierno de México y los representantes empresariales es una noticia positiva, pero insuficiente. Para impulsar el crecimiento en lo inmediato, se tiene que mantener la estabilidad de los fundamentales macroeconómicos; realizar un gasto público eficiente; lo mismo que robustecer la actividad industrial y ampliar la presencia de los productos mexicanos en el mundo.
Mientras que, para lograr un crecimiento de largo plazo, tenemos que apostar por una educación de calidad; fortalecer la inversión en investigación y desarrollo; así como garantizar una mayor conectividad en el país, con infraestructura y tecnología de avanzada.

2020 no puede ser otro año perdido para la economía mexicana. Tenemos que trabajar juntos, para que el crecimiento sea nuestra mejor fortaleza para aspirar al desarrollo del país y alcanzar el bienestar de nuestra población.

ESFUERZO CONJUNTO ENTRE IP Y GOBIERNO ESENCIAL PARA  EL DESARROLLO DEL PAÍS: COPARMEX

ESFUERZO CONJUNTO ENTRE IP Y GOBIERNO ESENCIAL PARA EL DESARROLLO DEL PAÍS: COPARMEX

El reconocimiento del Gobierno Federal sobre la relevancia del trabajo conjunto con el sector privado, bajo la premisa de un esquema de confianza y un marco jurídico claro y transparente, permitirá impulsar las obras de infraestructura que nuestro país tanto requiere, señaló el Presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther.
Al presentarse el Acuerdo Nacional para Inversiones en Infraestructura, que incluye 147 proyectos con una inversión de más 800 mil millones de pesos, el Presidente de Coparmex, resaltó la importancia de fortalecer proyectos en sectores de energía y salud, que aún no están contemplados en esta primera etapa.
Destacó cómo prioritario el seguimiento del desarrollo y ejecución de los 42 proyectos anunciados en el sur, 45 en la parte centro y 49 al norte del territorio nacional así como los once a lo largo del país que se pretenden concluir en el próximo año y hasta el 2024.

Durante su gira de trabajo que realiza por los diversos centros empresariales de la confederación patronal en el norte del país, De Hoyos Walther reiteró el acompañamiento y disposición permanente a cualquier proyecto que permita mejorar la condiciones económicas e impulse de manera integral un sector que requiere atención urgente como es el de la construcción.

Primer Desayuno de Trabajo del Consejo Directivo 2019-2020, encabezado por el Licenciado Jorge Careaga Jiménez

Primer Desayuno de Trabajo del Consejo Directivo 2019-2020, encabezado por el Licenciado Jorge Careaga Jiménez

El 14 de noviembre del año en curso, tuvo lugar el primer desayuno organizado por el nuevo Consejo Directivo 2019-2021 que tuvo como invitado al Ingeniero Arturo Dávalos Peña, presidente municipal de Puerto Vallarta.
Encabezó el evento el Notario Lic. Jorge Careaga, presidente electo, quien dio la bienvenida a los asistentes, entre los que se encontraron: el Mtro. Victor Bernal Vargas, Director de Desarrollo Social, Lic. Jorge Villanueva, presidente de la Asociación de Empresarios de Puerto Vallarta Bahía de Banderas, Evangelina Sánchez, vicepresidenta de Canirac, así como a los expresidentes de Coparmex Puerto Vallarta, el Lic. Gabriel Igartúa y el Ing. Jorge García de Alba.
En su discurso, habló de la presencia del nuevo Consejo Empresarial en las Juntas Nacionales y en el Encuentro Empresarial 2019, donde retomó la metáfora que hizo Gustavo de Hoyos Walther, presidente de Coparmex nacional, en relación a los retos a los que llamó “cuatro jinetes” y que son pobreza sin movilidad, marginación regional, inseguridad y corrupción con impunidad. Retos que, dijo, hay que resolver de manera urgente.
El Lic. Careaga destacó los avances en materia salarial que Coparmex ha estado impulsando, desde sus trincheras y de manera muy comprometida, en cuanto al incremento al salario mínimo, para tratar de resolver la brecha económica y social, y en este sentido reconoció el apoyo del gobierno federal.
Recordó a los afiliados que está en el ADN de Coparmex ser un contrapeso crítico y propositivo, sin dejar de aplaudir los aciertos y señalar los errores, desde la perspectiva del crecimiento sostenible y justo para todos, e invitó al gremio a crear propuestas desde el conocimiento, la experiencia, el análisis y la información.
En ese sentido, frente a las políticas del gobierno Federal, dijo que no se trata de desmantelar lo que funciona, lo que ha llevado años consolidar como ha sido la creación de organismos e instituciones autónomas, una sociedad civil organizada cada vez más participativa, una prensa más independiente y crítica, un régimen democrático cada vez más sólido. Y precisó que esto no implica dejar de cambiar lo que no ha funcionado.
En un sentido autocrítico, habló de los retos que tiene Coparmex en Puerto Vallarta como son, en términos de representación, consolidar la unión de los empresarios, sumar más afiliados y fortalecer al sector con una participación más activa.

Asimismo, mencionó otros retos que deberán resolver de manera conjunta con las autoridades como mejorar las condiciones que sostienen la economía local, tanto para la atracción de la inversión como de las divisas, impulsar la conurbación de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas como un solo destino, y fortalecer la infraestructura.
Para ello, dijo, es imprescindible el diálogo con las autoridades: “estamos viviendo condiciones políticas sociales y económicas que nos exigen una dinámica más cercana con las autoridades: mesas de trabajo, diálogo permanente, participación en la agenda gubernamental y crítica constructiva con propuestas, para encontrar soluciones a los obstáculos que han impedido o distorsionado el crecimiento ordenado y sostenible”.
Por último, exhortó a los afiliados a continuar en este esfuerzo desde sus trincheras como inversionistas, como generadores de fuentes de trabajo, como agentes económicos, como actores sociales, como jefes de familia, comprometidos con el bienestar común, “con la tenacidad y el espíritu de lucha que nos caracteriza, redoblemos esfuerzos, sumemos a más afiliados, invitemos a los empresarios que siguen aislados a unirse a esta lucha que estamos emprendiendo desde hace 90 años”.

INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL: AUTONOMÍA BAJO ASECHO

INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL: AUTONOMÍA BAJO ASECHO

Si hay una materia en la que México ha avanzado en las últimas décadas es en el fortalecimiento de su democracia. La evolución del IFE y su modernización a través de diversas reformas legales, ha permitido que el –hoy– Instituto Nacional Electoral sea un órgano autónomo y eficiente, que brinda certeza y da confianza en los comicios electorales.
Sin embargo, la estabilidad de la máxima autoridad electoral no siempre ha estado garantizada. Sólo basta recordar la crisis postelectoral de 2006 y el cierre de avenidas en la Ciudad de México por parte del entonces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador. El clima de incertidumbre y de confrontación política, derivó en la salida y renovación forzosa de algunos Consejeros Electorales incluyendo a su Presidente, abriendo un capítulo de inestabilidad y desconfianza en el instituto.
En toda democracia, la estabilidad de sus autoridades electorales es la condición más deseable, si se aspira a celebrar elecciones transparentes, participativas y equitativas. Por ello, resulta sumamente preocupante la propuesta legislativa a ser presentada en la Cámara de Diputados, con la que se pretende reducir el periodo en la Presidencia del Consejo General del INE, de nueve a tres años; estableciendo que dicho puesto sea rotatorio entre todos los consejeros electorales. Es decir, cambiar de Consejero Presidente cada tres años.

En Coparmex externamos nuestro absoluto rechazo a esta propuesta que no sólo vulnera la autonomía e independencia del INE, sino que compromete la estabilidad del instituto y de todo el sistema democrático mexicano.
Primero, porque atenta contra el marco legal. En el caso de que esta peligrosa propuesta llegara a prosperar en el proceso legislativo, estaría entrando en vigor el próximo año con la grave intención de remover al actual Consejero Presidente electoral, quebrantando el principio de Retroactividad de la Ley que establece nuestra Constitución Política en su artículo 14, que a la letra dice: “a ninguna Ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”.
En todo caso, tendría que aplicarse a partir del nombramiento de los nuevos consejeros electorales, como es el caso de los cuatro que se elegirán el próximo abril y no, con el actual Consejero Presidente que ocupa el cargo desde 2014 y termina su gestión en 2023.
Otra grave afectación es a la autonomía e independencia del INE. Al reducir el periodo en la Presidencia a tres años, se atentaría contra toda la lógica con la que se diseñó su organización interna, para que los nombramientos de los integrantes del instituto no dependieran de los ciclos políticos –ni sexenales, ni trianuales– o de las mayorías cambiantes de una elección a otra. Y en este caso, habría un nuevo Consejero Presidente, coincidiendo plenamente con la gestión del Gobierno Federal actual y con la organización de las elecciones intermedias de 2021.
Igualmente, un cambio de titular cada tres años, generaría cierta inestabilidad interna, afectando las decisiones de mediano y largo plazos, como las que se toman en la Junta General Ejecutiva –que también preside el titular del INE–, donde se revisan aspectos técnicos o de relevancia primordial como es la materia presupuestal. Además, si bien todos los Consejeros tienen la misma voz en las decisiones del INE, el Consejero Presidente es quien determina las prioridades temáticas y la postura institucional en la agenda pública. Por lo que, para buscar estabilidad y confianza, es preferible mantener una visión continuista y no de modificaciones constantes como la que se está planteando con dicha propuesta.
En Coparmex, hacemos un llamado enérgico a los Diputados Federales a desechar cualquier propuesta legislativa que atente contra la democracia mexicana. Hacia adelante, debemos mantener la autonomía y eficacia del INE, que nos han permitido tener elecciones confiables y alternancia en los distintos niveles de gobierno, incluyendo por supuesto, al actual Presidente de la República.
Sólo con estabilidad y confianza en nuestras instituciones vamos a seguir avanzando en el proceso de transformación profunda de nuestro país.
Muchas gracias.

SECTOR SALUD NO PERMITE IMPROVISACIONES: COPARMEX

SECTOR SALUD NO PERMITE IMPROVISACIONES: COPARMEX

  • Advierte sobre riesgos en la eliminación del Seguro Popular.
  • Preocupante la eliminación del Fondo contra Gastos Catastróficos
  • Insabi contraviene el Federalismo

Después de ser aprobado por la Cámara de Diputados, el dictamen de Reformas a las Leyes de Salud, Coordinación Fiscal y de Institutos de Salud, que elimina el Seguro Popular y los recursos en la materia a los Estados, se pone en riesgo la adecuada atención y prestación de servicios de no establecerse claramente las funciones y alcances de la conformación del nuevo organismo centralizado llamado Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI).
En este sentido, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), hace un llamado a los integrantes del Senado a analizar dicho dictamen que además de contravenir el Federalismo, implica la desaparición del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, a través del cual se atendieron del año 2012 a la fecha aproximadamente un millón de casos, que por la complejidad del padecimiento con un alto costo por ser enfermedades consideradas graves, como las cardiovasculares, cáncer, hepatitis, trasplantes, y malformaciones congénitas.
Al formalizar dicho convenio los Gobiernos estatales con el INSABI, como lo contempla esta iniciativa, quedarían imposibilitados para hacer frente a las obligaciones que la Ley les atribuye y constituyen uno de los pilares para este sector, en rubros como planificación familiar, salud mental, así  como la organización, coordinación y vigilancia del ejercicio de actividades profesionales, entre otras muchas funciones.
Entre otros factores a tomar en cuenta está la centralización de los gastos de salud representaría que el personal sea transferido al Gobierno Federal, lo que según estimaciones tendría un costo de más de 17 mil millones de pesos, así como la claridad de la operación, mecanismo de gestión de financiamiento y participación del INSABI.
Coincidimos en que todo programa de salud es perfectible así como la relevancia del manejo transparente de los recursos en este y cualquier sector gubernamental, sin embargo por las implicaciones y trascendencia del ámbito de la salud, no permite improvisaciones y consideramos importante enriquecer y escuchar las voces del sector involucrado de la sociedad ante un replanteamiento de nuestra política de salud pública.

INSTA COPARMEX A UNA SELECCIÓN DEL TITULAR DE LA CNDH ALEJADO DE INTERESES POLÍTICOS

INSTA COPARMEX A UNA SELECCIÓN DEL TITULAR DE LA CNDH ALEJADO DE INTERESES POLÍTICOS

  • Hace un llamado a un proceso abierto con criterios claros de
    evaluación de los candidatos.

Hoy más que nunca se requiere de un nuevo titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), con un perfil independiente, alejado de cualquier índole política, partidista, religión o conflicto de interés, así como de un profundo conocimiento de las atribuciones de dicho organismo, con la finalidad de que sus recomendaciones sean emitidas en estricto apego a derecho.
Por lo anterior, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), hace un llamado a los Senadores, para que sea turnado el dictamen nuevamente a Comisiones y nombrar una nueva terna, que permita designar la mejor propuesta en el marco de un proceso de participación ciudadana y de parlamento abierto con objetivos claros para evaluar a los candidatos.
Al próximo Presidente de la CNDH, le tocará continuar con el trabajo de este organismo en un momento en que, de acuerdo a datos de la propia Comisión, México enfrenta un entorno crítico en el respeto y vigencia de los derechos humanos, como consecuencia de la corrupción, impunidad, violencia e inseguridad, la falta de cumplimiento de la ley, así como mecanismos efectivos para la rendición de cuentas.

El Poder legislativo tiene la trascendente responsabilidad de renovar la titularidad de esta Comisión, seleccionando a la persona no solo con las mejores aptitudes y conocimientos, sino además que garantice la confianza de los diversos representantes de la sociedad, agrupaciones, activistas, organizaciones no gubernamentales, entre otras instancias de la comunidad.
Instamos a un proceso de selección abierto y transparente, después del reciente registro de 56 aspirantes, quienes presentaron su plan de trabajo y expusieron las razones por las cuales se consideran aptos para el cargo y su revisión de la Comisión de Derechos Humanos y de Justicia tomado aspectos como trayectoria académica, conocimiento de marco jurídico nacional e internacional, participación en la promoción defensa, protección y observancia de la materia.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos es, la principal entidad en la materia y posé autonomía de gestión y presupuestaria, así como personalidad jurídica y de patrimonio propios, con la facultad de emitir recomendaciones por las quejas que emiten los ciudadanos, así como de llevar ante la suprema Corte de Justicia de la Nación, las Leyes que considera son contrarias a la Constitución para que las autoridades correspondientes tomen las medidas necesarias para evitar o resarcir los daños.

COPARMEX HACE UN LLAMADO AL GOBIERNO FEDERAL A REPLANTEAR LA POLÍTICA ECONÓMICA

COPARMEX HACE UN LLAMADO AL GOBIERNO FEDERAL A REPLANTEAR LA POLÍTICA ECONÓMICA

  • Preocupa la tendencia de indicadores principalmente relacionados a factores internos como la certidumbre en los inversionistas.

Ante los preocupantes resultados en los indicadores del tercer trimestre 2019 de la economía en nuestro país, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), hace un llamado al Gobierno Federal para hacer los ajustes pertinentes y replantear su política económica.
El Presidente de Coparmex, Gustavo de Hoyos Walther, destacó la preocupación del sector empresarial ya que en lo que va del año, se registra una tasa de crecimiento anual de enero a septiembre del 0.0%.
Explicó que la caída del PIB a tasa anual es la primera que se observa desde el primer trimestre de 2009. El proceso de desaceleración que hoy se materializa en una tasa negativa inició a finales del año pasado pero se acentuó a inicios de 2019, fortaleciendo la hipótesis de que la dinámica económica de México responde más a condiciones internas de confianza e inversión que a condiciones externas.
Agregó que el INEGI presentó las cifras del crecimiento del PIB para el tercer trimestre de 2019, en donde se indica que la tasa anual cayó -0.4% respecto del tercer trimestre de 2018. Comparado con el tercer trimestre de 2018, las actividades secundarias decrecieron -1.8% y las actividades terciarias con un crecimiento anual de 0% se encuentran estancadas.
En este sentido añadió que el subejercicio del gobierno continúa ya que el gobierno ha dejado de gastar 232,100 millones de pesos, recursos que estaban planeados para este periodo. Destacó el fuerte deterioro de un sector clave como es el de la construcción, puntualizando la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC), INEGI, muestra que la producción total de las empresas constructoras de julio y agosto mantuvieron caídas mensuales y anuales.
El Presidente de Coparmex manifestó que este incipiente crecimiento se explica solamente por el desempeño de las actividades primarias (3.5% trimestral). Por su parte, las actividades secundarias decrecieron (-0.1%) y las terciarias se quedaron estancadas (0.0%). Preocupa por que estas últimas representan el 95% de la actividad económica de México.
Finalmente el Presidente de Coparmex, manifestó que estas señales son altamente preocupantes, por lo que es necesario que ante un escenario complejo el Gobierno Federal busque los mecanismos necesarios para impulsar la inversión privada, generando confianza y certidumbre que compensen las señales adversas como el caso del aeropuerto y su política en materia energética.